domingo, 7 de septiembre de 2014

Breve descripción de la nocividad del primer cigarrillo del día, en un día de nostalgia .


Cómo un real sacrilegio en medio de la monotonía de la vida, el hombre al transcurso de su existencia, (ínfima y endeble) , es feliz perforando ese salvajismo primordial del devenir azaroso de su primera naturaleza biológica, para imponer su voluntad de manera trasgresora sobre la tierra.Todo para quebrantar algunas barreras de incomodidad que no eligen existir,sino que son; sin otro fin mas que romper la castidad propia de nuestros limites y la de su naturaleza.Él, el hombre, se "protege", asesinando al que no lo esta atacando y va llenando sus espaldas y la de sus allegados dependientes: con artificios, con rituales, costumbres y modos; y que no cumplen mayor función a permitirnos una efímera distracción,siendo estas en conjunto no más que un mal negocio donde por una mínima de seguridad y comodidad sacrificamos irónicamente gran parte de nuestra capacidad y libertad de acción.

Patéticamente tratamos de hacer de lo material algo inmortal, en un desesperado intento de trascendentalización de la vida,(en un sentido singular y particular).Una empresa parcialmente necia, pues la deseada abstracción de la <<vida>>,solamente seria ejecutada por nuestras primitivas cogniciones,
pero esas observaciones a nuestros principales vestigios no serán suficientes, los símbolos no alcanzan a abarcar la totalidad del sentimiento, cuando la nostalgia inunda con sus aguas petrolizadas La comodidad, esa prenatal circunstancia de la cual somos tardíos buscadores que siempre se refugian en posición fetal en el descanso,esa posición de la que el lecho nocturno es testigo y espectador del hombre en su afán de regresar al máximo estado de confort, que está en ser un trozo de carne.

En el borde de la cama después de tantas intempestivas sucesiones de memorias que han sido rasguñadas por el litigó del karma.He decidió llenar nuevamente con alquitrán los alveolos de mi pecho... Y es que. Después de tanto movimiento, En el pecho no cabe tanto oxígeno cómo fuere necesario; Únicamente el hollín y la nocividad de la nicotina, esparcen el deseo instantáneo de gritar de nostalgia entre dos vulgares nubes de gris y pesado humo.
Dejando los anhelos náufragos, en medio de un tibio y ridículo océano de colillas y cenizas.
Dejando los anhelos huérfanos.Por lo menos hasta el segundo pitillo del día .

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