domingo, 7 de septiembre de 2014

Los ojos del fantasma.



Alzo un poco la mirada, levanto el rostro para encontrar, para hallar un poco de mi reflejo y presiento que me encontrare mejor sí enfocó la mirada en el cielo. Después, más allá de los meses, en el firmamento no encontré más consuelo que el azul.
Azul,donde La infinidad es convertida en lienzo, donde El pintor no tiene cuerpo, donde la luz es una metáfora. Allí donde el diluvio lleva tu vi entre sus olas, olas azules. Azul la noche, y azul el mar... Y el azul hacia que te recordara. Como un susurro de tu eco, el viento tocaba la flauta de mi cuerpo, acariciaba cada poro de la piel la frescura del aire. En el silencio, los secretos se desplomaban , no habían secretos y no se necesitaban; pero apretando con los labios, los lamentos se aprisionaban y el peso de la memoria, hacia que él Sísifo, deambulara mudo, entre laberintos de recuerdos.

Al final del muelle, No había nada, y las siluetas de tus manos ejerciendo presión en mis hombros solamente eran exageraciones mías. Sólo tristes arrugas sobre mi camisa azul.

Sólo eran tristes recuerdos que se posaban sobre mi piel está noche. Una noche como cualquier otra noche, una noche como cualquier otro día.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario