Entre las aceras polvorientas
las palabras de las doñas aterradas, La imagen casi perpetua.
Una navaja que soslaya la yugular...
La tranquilidad en una ultima bocanada de espeso rojo,
rojo que desviste la pureza inmaculada de otra Víbora ponzoñosa , en medio de gritos y un sórdido llanto visceral.
El placer del asesino... sentir la venganza entre los dedos,
mientras los ojos del cristo se van apagando...
Una mirada que se pierde en medio de los negativos,
mientras el olor de la sangre se camufla con el aire, con
la pólvora en el viento.
Los últimos segundos antes del eterno silencio.
Un arma de fuego entre el vértigo... dos disparos en el pecho.
El cuchillo en la laringe, la estadística como tragedia, la tragedia como el alba y al alba un puñado de hormigas que devora la carne de la laringe, de la presa.
Abracadabra, La muerte hace magia apaga los rencores...
aveces desde su frió beso
aveces entre las celdas,
aveces por los placeres y los vicios.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario