Me deslice sobre la desnudez del papel, del suave papel de mármol irisdente.
solo, solamente para notar por antepenúltima vez que estaba y no.
porqué simplemente no me conformo con ser plastilina .
porqué el universo no es feliz dejando al arte ser libre.
- y la escultura simplemente empezaba a abrir un poco los ojos,
para erguir su cuerpo y salir del museo. lo hacia todas las noches el David de Miguel Ángel, yo me declaro como único testigo por ser su amigo.
después de llegar a mi ciudad <<mucho antes de estar vivo>> abría nacido desde lo mas superficial y vertiginoso, casi que desde el vació atómico
una conciencia mágica inexplicable y ciertamente no demoro mucho "según el testigo", para que empezara a salir de juerga por la ciudad.
En el bar de moda, un tipo de mármol pedía simplemente una cerveza mas aún sin saber porque, de hecho cuestionándolo.
-no importa, todos lo hacen después de todo no hay que complicarnos mucho.
pero el hecho que cambio todo. la antesala de la mismísima muerte despechada por haber sido plantada en el altar. es sin duda alguna cuando la mesera le pego dos tiros a un hombre que jugaba billar. tal estridencia causo tanto caos en el lugar, que paro una fiesta que desde hace ocho años Jan Bertulio Bertudez,había declarado el fin de los comienzos
conservadores y modernos.
- Maldito seas, infeliz... Era entre el alboroto lo único señores, lo único que puedo recordar, pues los niños eran tan chillones que hasta el mismo David al igual que
Van Gogh tuvo que cortarse las orejas, para poder seguir distrayendo su estancia con el humo del Kent que sostenía en las manos. Después de eso, simplemente Se escucho el otro disparo mientras que volaban los platos con tanta sutileza por el aire, que a mi me reventó la nariz.
-tranquilícese muchacha , baje el arma.
dije yo claro,pues lo único que quedaba era mantener la calma,
pero que gane con eso, la ira de David.
estaba tan aterrado con la muerte.
estaba tan asustado con la idea de morir, que al ver la sangre sobre mi rostro, salio corriendo olvidando que era de mármol, llevándose la vida de cuanto transeúnte hubiese por las
calles en su automóvil. lo único que dejo en el bar, señor agente fue una cuenta larguísima que me toco pagar casi que lavando platos.
no puedo decir mas sobre David.
Que nos puede decir sobre esto querido Sabogal.
-Sabogal, anote eso.
Sabogal esto otro.
Sabogal aquello. ¡ No mas !, No me joda mas capitán.
estoy aburrido de los casos estúpidos,
estoy aburrido de sus ordenes y aburrido de ordenar.
así que no mas, abra la puerta y déjeme salir.
-Sabogal baje el arma, tome y compre otro café.
-¡Pero que sucede!
-Nada joven nada solo que Sabogal tiene problemas de control de la ira, no es nada grave, solo es su personalidad.
-¿No es muy violento, esto no es anticonstitucional?
Con solo decir esas palabras, el Joven se llevo un tiro en la sien.
-¡SABOGAL!, Infeliz es el cuarto que nos matas esta noche, cuantos testigos más quieres asesinar bastardo.
-Los suficientes, solo los suficientes.
-¿¡Suficientes para qué!?,
- Para que la verdad prime sobre la voluntad, acaso es mucho pedir honestidad...
y es que David no era Una figura de mármol más, era el Hermano perdido que tanto buscaba Sabogal. mientras que el David, vagaba moribundo y ebrio de miedo por la ciudad, la matanza que abría dejado atrás tenia que ser juzgada
la ley únicamente la ley podría hacer algo.
Ultima hora, Últimos minutos, Últimos momentos,
Ultima hora, Últimos momentos,Últimos instantes, de un momento para otro, lo tenían rodeado,
todo habría funcionado, los testigos a pesar de mentirosos muchas pistas habrían dado, desde el cigarrillo y su monopolio de venta hasta otros minúsculos detalles,
Sabogal era el juez, la ley y el verdugo.
tres de la madrugada de la ciudad y el polvo del cuerpo de David cubría el piso y el aire de miedo, porque a pesar de que nada dolía físicamente, se sentía próximo a su muerte.
con cada batazo, menos vida le quedaba, el sonido metálico del arma le aterraba,
le espantaba, aún a pesar de tener las orejas en el bolsillo.
no eran las cuatro, cuando desde la patrulla se alcanzaba escuchar unas alegres melodías cubanas,
y la sonrisa de Sabogal diabólicamente iluminaba el rostro de la triste víctima.
- Al menos si que eres duro, eres el tipo mas rudo con el que me ha tocado lidiar, ni una sola lágrima.
es una lastima que te hallas metido con las personas equivocadas.
Dime, ¿ahora que estas próximo a morir tienes unas ultimas palabras?.
-Me aterra la muerte, por eso mate, por eso huí.
y aunque el terror me carcome...
Antes de que terminara de hablar simplemente le destrozo la cabeza con el bate, y los últimos cincelados de tan magistral obra,
quedaron como recuerdo explayados en microparticulas de caliza por toda la ciudad.
-Era solo una mierda más. Siempre creí que fue el responsable de la masacre del bar en vez de la mesera. solo era una niñita de porcelana.
-Sabogal, en el fondo muy en el fondo usted y yo sabemos, que no somos menos basura que esa estatua.
- Que tristes que son las esperanzas. aveces. hasta mañana Tom.
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